Buenas Prácticas en Geriatría

Buenas prácticas en residencias

Buenas Prácticas en Geriatría

La cuestión de las Buenas Prácticas es uno de los temas más actuales y recurrentes de los últimos años en cualquier foro donde se traten asuntos referentes a la atención de calidad y calidez a las personas  mayores y otros colectivos frágiles.

Por ello, las Buenas Prácticas han sido el tema central y motivo de las XV Jornadas de Lares celebradas en la ciudad de Pamplona y cuyo título haresidencia con buen trato en madrid sido “Comprometidos con el Buen Hacer. Lares, en su desarrollo estratégico,  propone la creación de un documento que ayude al sector de residencias, sin ánimo de lucro, a avanzar en la puesta en marcha de las mismas. Mas concretamente, propone un modelo práctico que constituya una guía donde se refleje los pasos a seguir, las características y aspectos necesarios para que sea considerada una Buena Práctica. Asimismo, en las jornadas se establece una diferencia sustancial entre lo que es una Buena Práctica y lo que es una Buena Experiencia (experiencia buena pero que no llega a ser una Buena Práctica ya que no posee las características de esta).

 Buenas Prácticas y el Buen Hacer

 

Fu la experta Lourdes Bermejo, una de los principales punto de referencia en la materia, quien inauguró la primera mesa del día, fue la encargada de iniciar las jornadas con la Ponencia marco titulada “Buenas Práctica Lares: Comprometidos con el Buen Hacer”. Bermejo, hace mención de manera reflexiva la problemática del día a día en la atención a estas personas en situación de fragilidad . La misma resalta, además, la necesidad de dignificar a todas las personas, añadiendo que ya no es suficiente dar cuidados de salud ya que “ahora hay que dar algo mas”, afirma.

La ponente, establece, a grandes rasgos,  que para llegar a las Buenas Prácticas, entre otras, es necesario:

  • Estar actualizado en el conocimiento científico.
  • Tener un conocimiento ético.
  • El conocimiento de la propia persona. ¿Qué quiere la persona para si misma?

 

Asimismo teoriza sobre las necesidades que tenemos todas las personas como seres humanos humanos que somos:

  • Necesidad de sentirse útil.
  • Necesidad de cuidar a los demás y así mismo.
  • Necesidad de sentirse valioso (autoestima).
  • Necesidad de dar y recibir amor.
  • Necesidad de experimentar alegría y risa.

 

En definitiva la Lourdes Bermejo insiste en la necesidad de poner siempre a la persona en el centro como fin último de toda acción de cualquier Buena Práctica que se precie.

El grupo de trabajo sobre Buenas Prácticas de la Federación Nacional, introduce conceptos generales Lourdes Bermejosobre las bases fundamentos en donde las mismas donde se deben asentar.

Definición y Esencia de las Buenas Prácticas

 

Entre las ideas lanzadas al auditorio se encontraban de que “Todas las Buenas Prácticas deben estar enfocadas en la mejora de la relación y calidad de vida de las personas mayores, ya sea de forma directa o indirecta”. Además, la esencia y el foco que subyace en las mismas, debe ser siempre la protección a la dignidad de las personas, especialmente haciendo hincapié, en aquellas más vulnerables y frágiles.

Igualmente una Buena Práctica, que se precie como tal, y derivado del concepto anterior, debe contemplar la idea de persona como ser valioso y de que de que la vejez es una etapa de plenitud. Asimismo, la Buena Práctica debe ser vista como valiosa por aquellas personas receptoras de los beneficios de la misma.

Características de las Buenas Prácticas

Entre los aspectos necesarios para que las Buenas Prácticas sean tal se encuentran:

  • Debe ser adecuada y coherente.
  • Pertinente.
  • Creativa.
  • Debe cumplir los principios de Calidad Asistencias y Relacional.Buenas Prácticas en personas mayores
  • Solidaria y participativa.

 

Entre las características formales se mencionaron la necesidad:

  • Poner esfuerzo en el título; reflejar exactamente la esencia de la Buena Práctica en sí.
  • Que pueda, ser valorable y medible para su evaluación.
  • Que pueda permitir replicarse en otros centros o entornos.
  • Que permita un aprendizaje .
  • Que permita mejoras.

 

En definitiva se establece que para ser consideraba una Buena Práctica como tal, debe acercarse, en lo máximo posible, al ideal expresado anteriormente.

Monte Carmelo, en su necesidad de ir avanzando en en el desarrollo de buenas prácticas, destina recursos para que las mismas se puedan ir implementando gradualmente en nuestro centro, con el espíritu de mejora continua y de seguir protegiendo a las personas mayores.

 

 

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