Una Residencia en Madrid, Llena de Ángeles

angel protector de las personas mayores

Una Residencia en Madrid, Llena de Ángeles

Existen varias clases de Ángeles. Unos fueron creados por Dios en un principio, y otros son los seres humanos ya fallecidos, de los que dijo Jesús: “Al morir seréis como Ángeles”.

Como he dedicado mucho tiempo a los Ángeles, estudiando libros relacionados con ellos y he escuchado a personas que me han hablado de sus experiencias con sus espíritus celestiales, puedo afirmar que todos tenemos un Ángel que nos cuida por designación divina, a quien por tradición conocemos como Ángel de la Guarda.residencia angeles

Hace meses que he venido a vivir a la Residencia de Santa María del Monte Carmelo y sé que estoy rodeada de Ángeles, lo cual alegra mi vida.

En la Residencia hay muchas personas mayores, que han sobrepasado los ochenta años. A la mayoría les enseñaron a rezar desde su infancia y a considerar a su Ángel de la Guarda como su protector, algo que, consciente o inconscientemente, les ha ayudado a lo largo de sus dilatadas existencias. Es muy consolador saber que, en los momentos difíciles de nuestra vida, podemos contar con la ayuda desinteresada de un ser celestial.

No malinterpretéis mis palabras. Que seamos conscientes de que nos acompaña un Ángel por designio divino no quiere decir que, los que creemos que existe un mundo espiritual poblado por seres angélicos, pasemos la vida por un camino de rosas, porque no hay rosas sin espinas. La confianza en que todo sucede porque Dios así lo quiere, ya que la fe no es otra cosa que confianza, nos ayuda a aceptar los malos tragos de la vida sin endurecer nuestro corazón.

Como he dicho, en la Residencia estoy rodeada de Ángeles, algunos porque su oficio es el de ayudar a los Residentes, otros porque por su carácter angelical ayudan a sus semejantes y por último, porque creo que cada persona está siempre acompañada por su Ángel de la Guarda. ¡Son muchos los Ángeles que me rodean!

Me gustaría aclarar que, como he dicho, todos tenemos un Ángel que se ocupa de nosotros, pero algunasun angel en una residencia personas al tener un nivel espiritual más elevado, necesitan más protección. En ese caso Dios les concede otros ángeles para que los defiendan de las tentaciones y tienen a su lado dos o más Ángeles. Los Ángeles de los sacerdotes se sitúan al otro lado de su cuerpo desde el momento de su ordenación, por lo mismo son reconocidos como tales por los videntes, aunque nadie les haya presentado a esa persona como sacerdote, ya que algunos videntes tienen la capacidad de ver a nuestros Ángeles en todo momento.

El pasado trece de mayo celebramos en todo el orbe cristiano la Gloriosa Aparición de la Santísima Virgen a los tres pastorcillos de Fátima. Quizás muchos no sepan que, antes de dicha Aparición, los tres niños tuvieron en varias ocasiones la visita de un Ángel que les inició en las oraciones que tenían que rezar y les exhortó para que rezasen mucho por todos los que “no creen, ni adoran, ni esperan, ni aman”. Fue una preparación que necesitaban para ser testigos de María ante el mundo.

El Papa Juan XXIII era muy devoto de sus Ángeles. Yo aprendí de él que, antes de una reunión que se presenta complicada, porque se intuye que no se van a poner de acuerdo los participantes en dicha reunión,angel protector de la persona mayor hay que pedirle a nuestro Ángel de la Guarda, que se ponga de acuerdo con los Ángeles de los asistentes a dicha reunión, para que todos actúen con ganas de conseguir que los frutos de dicho encuentro beneficien a todos, en lugar de perder el tiempo con posiciones incompatibles e inasumibles para el conjunto de los participantes, algo que suele suceder y da lugar a  enfrentamientos inútiles. Quizás estos comentarios os hagan sonreír, pero pensad por un momento en la decisión tan sorprendente que tomó Juan XXIII al decidir el inicio del Concilio Vaticano II, y lo necesitada que estaba la Iglesia Católica de dicho Concilio, cuando todos pensaban que dicho Pontífice sería únicamente un “Papa de transición” en la vida de la Iglesia.

A personas consideradas como “santas”, sus ángeles les han sido de gran ayuda. Por ejemplo, Santa Gema Galgani enviaba a su propio Ángel para que le avisase a su confesor sobre alguna consulta que necesitaba contestación, quien incluso era el mensajero de las cartas entre ambos, de manera que llegaban a manos del sacerdote directamente sin necesidad de otros intermediarios.

El Padre Pío de Pitrelcina, se comunicaba diariamente con los Ángeles de los fieles que estaban bajo su dirección espiritual y habitaban lejos de San Giovanni Rotondo, donde se encontraba su convento. En una ocasión, fue a buscarle un religioso de su misma orden para hacerle un encargo, y se dirigió a él, en el momento que creyó más oportuno, porque lo encontró sentado sin nadie a su lado.angel de la guarda residencia

El Padre Pío le dijo: No me interrumpas, ¿No ves a los Ángeles que estoy recibiendo que me traen noticias de mis fieles y requieren una rápida respuesta?

Con estas líneas quiero invitar a los posibles lectores a que tengan en cuenta a sus respectivos Ángeles. Pídanles ayuda cuando necesiten aparcamiento, cuando no encuentren las llaves de casa, cuando se distraigan en sus oraciones… y recuerden esta frase:  ”Amigos son los Ángeles, que nos levantan de nuestras caídas cuando nuestras alas no recuerdan cómo volar”

                                                                                                                        María del Carmen Soler Sáenz de Valluerca

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